sábado, 29 de septiembre de 2018

Tan mayor y tan inocente, tan juguetón y tan inquieto como un niño de 4 años. Su cabello teñido, con dos colores, al igual que un helado de dos sabores. Su mirada inocente y tierna, al igual que un niño cuando le dan su primer juguete. Su piel tan suave, tan delicada, al igual que un muñeco de porcelana. Su mirada curiosa, tan atenta, tan decidida, al igual que un acechador a su presa. Su sonrisa cuadrada, tan humilde, tan fresca, al igual que una brisa de verano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario